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sábado, 20 abril, 2024

Miles de fanáticos se congregaron este domingo en el Obelisco para despedir a Akira Toriyama, creador de Dragon Ball

Aunque el cielo este domingo no resplandecía precisamente en el centro porteño (y, de hecho, amenazaba lluvia), eso no fue obstáculo para que miles de fanáticos se congregasen allí a brindar un último adiós a Akira Toriyama, creador del mítico manga Dragon Ball, que luego se convertiría en uno de los animés más vistos de la historia.

Autoconvocados a través de las redes, los seguidores de la obra de Toriyama se dieron cita en el monumento porteño para despedir al célebre autor, que falleció el 1° de marzo, aunque la noticia se conoció recién el viernes pasado.

Quienes llegaban al lugar se encontraban un espectáculo digno de un recital: la plaza completamente llena de fans vestidos con remeras de Dragon Ball y haciendo pogo mientras cantaban los temas de la serie. Quizá porque consideran que -como sonaba en la cortina en español del animé- para llorar no es el tiempo ahora, cada tanto también levantaban sus brazos al cielo, emblema inconfundible de los momentos cruciales de la serie en los que todos los seres vivos prestaban energía a Goku, el protagonista.

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Realizaron una Genkidama, técnica que utilizaba Gokú, el protagonista de Dragon Ball, recibiendo energías de todos los seres vivos del universo.

Si bien asistieron fanáticos de todas las edades, una gran parte ya peinan canas en sus cabezas y barbas: jóvenes de entre 30 y 40 años que crecieron viendo Dragon Ball y jugando videojuegos cuyos personajes también fueron dibujados por Toriyama, como Chrono Trigger y Dragon Quest.

La obra de Toriyama logró, además, unir a varias generaciones sin que importen las banderas políticas. Es que aunque haya pasado el tiempo, los recuerdos no se alejan y puede verse a varios padres junto a sus hijos, todos vestidos de azul y naranja.

Una madre reconoce: «Yo miraba la serie cuando era chica, pero ahora mis hijos también la ven y ellos me pidieron venir«. Los niños, corroboran.

Fanáticos de Dragon Ball Z se concentran en el Obelisco homenaje a Akira Toroyama. Foto Mariana NedelcuFanáticos de Dragon Ball Z se concentran en el Obelisco homenaje a Akira Toroyama. Foto Mariana NedelcuHay también quienes fueron porque entienden lo que significa la serie para sus seres queridos, como una mujer que cuenta que su hijo se vino de vacaciones desde Santiago del Estero y quiso usar uno de sus días libres para rendir homenaje a Toriyama. Ella no entiende, no vio Dragon Ball, pero acompaña.

Otras dos chicas de 15 años también reconocen que nunca vieron Dragon Ball, pero vinieron a acompañar a sus amigos «para ellos era importante». Un tributo que cruza distintos consumos culturales.

Algo de esa importancia se dejó ver en la convocatoria. Aunque la cita estaba pactada a las 16, 17.30 todavía llegaba gente que se iba incorporando al círculo central. Algunos con parlantes, otros, sólo con sus palmas hacia el cielo para sumar su respeto y brindar su energía. Cuando se les preguntaba por qué fueron, la respuesta era unánime: «Para mi, Dragon Ball es mi infancia«.

Animé, recuerdos y un gran día para los vendedores

A la cita no sólo concurrieron fanáticos de Dragon Ball; también hubo gran cantidad de vendedores ambulantes que reconocen que tuvieron muy buenas ventas.

Fanáticos de Dragon Ball Z se concentran en el Obelisco homenaje a Akira Toroyama. Foto Mariana NedelcuFanáticos de Dragon Ball Z se concentran en el Obelisco homenaje a Akira Toroyama. Foto Mariana NedelcuFernando, por ejemplo, se dedica a la venta de productos relacionados al animé y suele participar en ferias y convenciones, pero este domingo aprovechó la jornada para salir a vender específicamente productos de Dragon Ball. A las pocas horas ya había vendido casi todo. El merchandising estrella eran las remeras, que se vendían por $10.000 y los llaveros, que costaban $5.000.

Otro vendedor de remeras preparó algunas con la inscripción «yo estuve con mi ki en la última Genkidama». Ki es esa energía de la seria, que los fans invocaban en el tributo.

Algunos, quizá un poco más oportunistas y que no tenían preparado material de colección alusivo a la fecha, apelaron a la creatividad: «Vendo semillas del ermitaño«, gritaba un vendedor de pochoclo. «Es lo más cercano a un Kame Hame Ha que vas a tener», pregonaba otro comerciante, que vendía espuma de carnaval azul, del otro lado de la plaza.

En los locales de la zona reconocían también que el evento aumentó sus ventas: los restaurantes de comida rápida cercanos al Obelisco tuvieron bastante más clientes, y dentro se podían ver a varios fans vestidos con la clásica indumentaria de Goku, un clásico de la jornada.

En el kiosco de diarios también reconocían que vendieron muchos llaveros y hasta en la juguetería hubo sorpresa. «No vendemos productos de animé, pero la gente entra y termina comprando otras cosas», contó una empleada.

Una despedida argentina a Akira Toriyama

En nuestro país, el fútbol también prestó sus respetos al fallecido Mangaka: el club Boca Juniors publicó un tuit «en memoria de Akira Toriyama (1955-2024)», escribieron en las redes del club, junto a la foto de un Ozaru con la camiseta de Boca.

«La genkidama más grande en memoria de Akira», escribió River Plate en sus redes, junto a una foto de los jugadores levantando sus manos al cielo.

El mundialista Nicolás Tagliafico también compartió un mensaje en redes, con la foto de Goku y las palabras «Descansa en paz Akira Toriyama».

Mario Castañeda, la voz no sólo de Goku, sino también de Jim Carrey y Bruce Willis para Latinoamérica, escribió en sus redes sociales “Me acabo de enterar de la muerte de Akira Toriyama, creador de Dragon Ball. No lo puedo creer. Su trabajo, Goku, cambió mi vida. Descanse en paz”.

Hasta la banda Airbag homenajeó al mangaka tocando el opening de Dragon Ball Z en el recital que dio en el Luna Park el sábado pasado.

DS

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