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miércoles, 17 abril, 2024

La ley Minibús de Milei, Carrió apoya el desguace y Lousteau que se convirtió en héroe

Levantaron sesión peligrosa

El Gobierno negoció con la oposición amigable de Diputados levantar la sesión especial convocada por el bloque Hacemos-Pichetto Conducción prevista para este martes. Podía convertirse en otra derrota del oficialismo. El proyecto por tratar era la reposición del Fondo de Incentivo Docente que el Gobierno ha derogado. La educación es una actividad que compromete de manera transversal a todos los partidos y sectores sociales. Por esa razón el Gobierno entregó todo lo que le pidieron con tal de desbaratar un nuevo Waterloo parlamentario.

Como prenda de ese acuerdo, que negociaron Martín Menem con Juan Manuel López -jefe del bloque de la Coalición Cívica- y Oscar Agost Carreño, secretario del bloque Hacemos, el oficialismo se comprometió a desbloquear la actividad de la Cámara. La señal es la convocatoria a partir de este lunes de 10 comisiones. No integrar las comisiones ha sido la táctica del Gobierno para impedir todo lo posible que se reúna la Cámara. En el Senado no le sirvió, porque la oposición forzó la sesión que tumbó el DNU 70, el único programa que le queda en pie al Gobierno.

En Diputados la sesión podía llegar a tener número, y convertirse en un escenario en beneficio de la oposición más dura. Hasta podría producirle derrotas laterales, aunque significativas, como le ocurrió en el Senado. En la sesión del jueves le votaron una preferencia para tratar de manera inminente un odioso proyecto de coparticipación de la recaudación del impuesto al cheque, que plantea 50% para las provincias y 50% para el Anses. Hace una semana la oposición logró 126 votos para una sesión que necesitaba 129.

Pichetto admite la Ley Minibús

Este es el acuerdo más importante que logró el Gobierno con la oposición amigable, y precede a la cita que tendrá este lunes Miguel Pichetto y la cúpula del bloque Hacemos con Guillermo Francos en la Casa de gobierno. Es la reunión con legisladores de mayor importancia en los 3 meses que lleva el Gobierno. Pichetto preside un bloque con 23 diputados, pero que integran legisladores de peso político propio, como Nicolás Massot, Emilio Monzó, Ricardo López Murphy, Florencio Randazzo, Margarita Stolbizer, y legisladores que responden al cordobés Martín Llaryora. También contiene a los legisladores del bloque de Elisa Carrió, entre ellos Maxi Ferraro, Juan Manuel López y Paula Olivetto.

Esta integración convierte a la bancada en uno de los ejes de la vida legislativa. Puede decidir resultados según el lado hacia el que se incline. Pichetto ha terminado de convencer al oficialismo de que se olvide de los megaproyectos, y que desguace el DNU y la ley ómnibus. Le han hecho caso y mandan ahora la ley minibús, que es tratable, según esta formación, salvo en la fórmula de actualización de jubilaciones y la suba o baja de ganancias. Pichetto sostuvo, hasta ahora en vano, este método de mandar proyectos de ley individuales que tengan consenso y que se olviden de promover tsunamis que no conducen a nada.

Carrió apoya el desguace

El Gobierno ha sido derrotado en esa pelea y le ha quedado claro que debe admitir que todo vaya ley por ley. En este punto, Pichetto coincide con Elisa Carrió, cuyos diputados integran el bloque de Hacemos. La jefa de la Coalición entiende que muchas materias contenidas en el DNU son buenas y defienden el interés público, pero que el Gobierno «debe reencauzar su tratamiento por la vía constitucional«.

Dedicó reuniones durante el fin de semana a instruir a sus diputados sobre la necesidad de brindar seguridad jurídica de los proyectos del Gobierno. La justicia, afirma, «va a dictar la inconstitucionalidad del DNU porque se lo dictó con el Congreso en extraordinarias. Si no hubiera sido así, podría discutirse. Pero cualquier juez lo va a voltear. Tiene una salida: encauzar todo dentro de la constitucionalidad republicana«.

El sueño americano

El levantamiento de la sesión especial tampoco agravia mucho a la oposición. Podría repetirse que no alcancen los 129 votos, como ocurrió en la sesión sobre jubilaciones. Esta semana hay una ausencia importante de legisladores. Muchos han viajado a reuniones en los Estados Unidos, repartidos entre la Costa Este y la Costa Oeste. Los convoca una conferencia del grupo RAP, una ONG que promueve las buenas prácticas políticas, y que llevó a legisladores, gobernadores y funcionarios del gobierno a la Universidad de Stanford.

Las Escuelas de Negocios les tiene preparado allí un seminario sobre cómo la ven, del que participarán, entre otros, «Condy» (Condoleezza) Rice, ex secretaria de Estado de Bush hijo, y Francis Fukuyama, el hombre que cantó el fin de la historia. Los argentinos que fueron invitados serán interrogados a fondo, brifeados como dicen en las películas, en la ciudad de Palo Alto (California) sobre el experimento argentino. Uno de los hombres del Gobierno que viajó es el «sherpa» del G20 Federico Pinedo. La lista incluye a 35 empresarios y legisladores de primera línea. Otro grupo fue a la Costa Este, aceptando una invitación de la AmCham, una rutina clásica de los años electorales en los Estados Unidos. Serán recibidos por funcionarios del gobierno de Biden, interesados en saber cómo la ven.

Abren las diez comisiones

Con tantos ausentes era mejor cancelar la convocatoria en el Congreso. A cambio, algunos bloques lograron imponer nombres en algunas comisiones importantes. El macrista Alejandro Finocchiaro será el titular de la Comisión de Educación. El PRO facturó su negativa a asistir a la sesión suspendida, con el argumento de que nunca creyeron en el FONID (Fondo de Incentivo Docente) como método de financiamiento. Creen que la educación deben pagarla las provincias y que prolongar en el tiempo el FONID no ayuda a sanear las cuentas. Ricardo López Murphy, del bloque Hacemos, será vicepresidente de la Comisión de Defensa. El economista fue ministro del área en su momento y es uno de los legisladores que mejor conoce la críptica galaxia de los uniformados.

Las comisiones que se activarán esta semana –el miércoles- son Educación, Vivienda, Cultura, Trabajo, Adicciones y Narcotráfico. El jueves abren Familia, Mujeres, Defensa, Economías Regionales y Seguridad Interior. La ausencia de legisladores también le puso cámara lenta a un proyecto incipiente del peronismo de construir un pedido de sesión especial para tratar de voltear el DNU, repitiendo lo que ya lograron en el Senado.

De eso se ocupó también Martín Menem en charlas con el jefe del bloque Germán Martínez. Sin sesión especial con el FONID, la mirada se concentra en el intento de tumbar el DNU 70. Este martes hay reunión del bloque Unión por la Patria para activar el barómetro de adhesiones. Difícil que ocurra porque después de lo del Senado, Menem se cortaría la mano antes de convocar a una sesión sobre el DNU.

«Que Lousteau ahora se la banque»

Terminada la reunión del bloque de la UCR el viernes en Casa de Gobierno con Guillermo Francos, uno de los visitantes bromeó: «A ver si bajan el tono con el linchamiento digital de Lousteau«. Le respondió Santiago Caputo: «Ahora que se la banque«.

El temor del oficialismo es que Lousteau tenga un arranque de coraje y se pare ahora como el promotor en Diputados de la derogación del DNU. Si quiere fugarse hacia delante redoblando, estaría actuando como un dirigente ambicioso. Se convertiría en un jefe opositor que arrastraría al partido hacia posiciones de más confrontación. Lo contrario a lo que hace el sector que en Diputados representa De Loredo (otro ausente esta semana para no perderse una cita con el imperio en el Silicon Valley). Si Lousteau avanzase hacia tal posición, descolocaría al sector que animan los gobernadores, que sacaron un comunicado poniendo distancia de su voto no positivo. Entre ellos está el jujeño Carlos Sadir, hombre que ha sido de Gerardo Morales, socio de Lousteau en el armado de la actual cúpula de la UCR y que consintió el año pasado la división del bloque.

“Guarda, eh…”

Victoria Villarruel no erró ni conspiró al conceder el debate que terminó con el DNU 70 en el Senado. Protegió la estabilidad de los votos que le cedieron en diciembre pasado las facultades para controlar la cámara y construir las comisiones. Con 45 votos en favor de la coparticipación del impuesto al cheque, el oficialismo quedaba a dos votos de los 2/3. Con ese número -47- la oposición podía revocar en cualquier momento ese mandato y quitarle las facultades que le permiten al oficialismo, con minoría de bancas, administrar la casa. Lo prueba este diálogo con muchas entrelíneas. Ocurrió en la sesión del jueves entre dos personas que piensan muy distinto, pero que la ven.

-Mayans: «Faltaron dos votos para tener dos tercios».

-Villarruel: «Exacto. Requeríamos 47».

-Mayans: «Pero, bueno, ¿qué se le va a hacer? Así es la democracia».

-Villarruel: «La vida».

-Mayans: «La vida. (Risas.) Pero faltaron dos votos nada más para los dos tercios. Guarda, eh… (Risas.)»

Las fantasías sobre la inconducta de la vicepresidente encierran una escasa comprensión de los rigores de la política. La sesión del Senado fue una jugada en la cual ganaron todos, salvo el Gobierno. El peronismo logró la convocatoria y juntó los votos. Lousteau se convirtió en héroe por un día. Los gobernadores radicales, aunque rezongaron en una gacetilla, también ganaron porque ahora valen más para cualquier necesidad del Gobierno en Diputados. El bloque de “Los 39” que armó Juan Carlos Romero salvó la parada, que pudo peligrar si Villarruel no convocaba a la sesión.

La líbido de Lousteau

Nunca hay que hacer lecturas peronistas del radicalismo ni lecturas radicales del peronismo, es el error clásico de los opinadores de cabotaje. Lousteau fijó su libido en su pelea principal, que es contra el pacto Macri-Milei que representa el primo Jorge en CABA. Tiene que renovar la banca de senador en 2025 y retiene con este voto al electorado del distrito. El voto no positivo del presidente del radicalismo no divide al partido. Ya estaba dividido.

Asumió el cargo con un acuerdo de tribus que produjo un cisma histórico: creó dos bloques UCR en Diputados. Uno lo presidía Mario Negri y el otro Rodrigo de Loredo. La posición de Lousteau, más allá del fondo, es consecuencia de las divisiones que no ha enmendado durante su corto mandato como presidente del Comité Nacional.

El Gobierno citó, horas después de la sesión, al bloque de la UCR a la Casa de Gobierno. Fue la primera reacción cuando vio que había opiniones encontradas entre los radicales. Esa convocatoria la logró Lousteau, que ahora se puso en un lugar crítico para su rol de presidente del partido. Creyó que el DNU era inconstitucional, algo que compartían todos sus correligionarios. Votó distinto que los gobernadores de su partido y de su bloque. Ante la misma situación, Maxi Abad, presidente de la UCR de la provincia de Buenos Aires, se abstuvo, para sostener una idea y resguardar la unidad de su tropa.

La Rosada, bien de familia

La posición de Lousteau acumuló en el fin de semana miles de firmas de adhesión de dirigentes del partido, bajo el lema: puede gustarme o no Lousteau, pero lo que hizo está bien. Para sus críticos, tomó una decisión que no comprende los intereses de dirigentes que tienen que administrar, y necesitan una buena relación con el Gobierno. Pero expresa la opinión del radicalismo sobre Milei.

Como dijo un veterano dirigente del partido, las actitudes del presidente, como apoyar la rebeldía fiscal de José Luis Espert, prueban que Milei no es una persona con condiciones como para delegarle funciones. «Si sigue así – bromeó- deberemos declarar la Casa de Gobierno como bien de familia para que no la liquiden«. El exsenador radical José García Arecha, estimó que el radicalismo ha sido arrastrado del bloque Malbec al ser un grupo Talacasto –una confesión de veteranía al mencionar esa marca-.

El grupo Malbec nació en la Vendimia de 2023 en plena campaña, y unió a los radicales convocados por Alfredo Cornejo detrás de Patricia Bullrich. Cornejo es un defensor de una mejor relación con el Gobierno. En 2007 cuando apoyaba el acuerdo Cristina-Cobos, argumentaba que si el radicalismo no se subía a aquella alianza perdía el tren de la historia. Hoy hace lo mismo con Milei.

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