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sábado, 20 abril, 2024

Campanas en la noche cumplió 20 años: el último hit del rock nacional que cantan las hinchadas de Vélez y San Lorenzo

Los Tipitos son un grupo infravalorado. Banda con overol y paradigma supremo de un vacío de arrogancia impropio para el género. ¿Cómo se llama el cantante? ¿Alguien sabe? Muchos piensan que Los Tipitos son más que Tan Biónica, pero no llenan estadios porque les falta un trauma y sus integrantes, al lado de Chano, son feos.

Tienen al menos una canción de cancha. No cualquiera. Un hit es un shot directo al hipotálamo. Campanas en la noche cuenta con esa condición sublime. Antes de la pandemia hubo una novela de Telefe que se apoyó en el título y el grupo debió hacer una versión especial -más acústica, más lenta- para la tira protagonizada por Calu Rivero.

La canción que cantan las hinchadas de Vélez y San Lorenzo, Campanas en la noche, se publicó hace exactamente 20 años. El hormigueo que produce un hit. De eso se trata. De algo que excede la crítica y hasta parece escapar a cualquier norma de autoridad. El hit noquea, es emoción, es un breve refugio de las miserias humanas. Importa más que las palabras. Hace que te pongas a cantar o bailar.

«Mucha gente que conoce Campanas en la noche no sabe quiénes somos, entonces significa que la canción te pasó por arriba«, se sinceró su autor, Walter Piancioli. Dicho de otra manera, llegar a una cancha puede ser la mejor manera de volverse anónimo («Acá estoy campeón, te sigo hasta la muerte. Acá estoy campeón, de nuevo he venido. Tienen que saber: sin Vélez yo no vivo, no vivo», canta la hinchada).

Ahora mismo, la música popular argentina pasa por el trap, Duki, María Becerra, Bizarrap y todo eso. En esta redacción nos preguntábamos cuál sería el último hit del rock nacional. Es más, tratábamos de saber si el rock ya no será una reliquia, un movimiento que envejeció como el vino o, en su defecto, como el Pity Álvarez.

«Mucha gente no sabe quiénes somos», dice Walter Piancioli, cantante y compositor (el último a la derecha). Foto: Juan Manuel FogliaCampanas en la noche formó parte de Armando Camaleón. Publicado en 2004 por PopArt, y producido por el guitarrista de GIT Pablo Guyot, fue un verdadero éxito comercial. También incluía Brujería, que tuvo su clip en MTV, y otro clásico del futuro: Silencio.

Los secretos de un hit

Una canción se convierte en hit cuando abraza a toda la colectividad humana. ¿Existe la formula? ¿Tiene que ver con el verso, con el puente, con el estribillo? El hormigueo que provoca el hit, decíamos. Lo de la piel de gallina. Ese momento crucial de reacción física ante la música.

Un hit, cualquiera sea, tiene la gracia y el poder de tocar las fibras sensibles de millones de personas. Entre paréntesis, si estás medio bajón y escuchás Campanas en la noche será como alcanzarle el arma a un sicario.

Hay un libro de la periodista Maitena Aboitiz donde ella entrevistó a casi todos los nombres propios del rock nacional. Básicamente les hizo la misma y existencial pregunta: ¿Cómo fueron hechas las canciones que cantamos todos? El resultado es Antología del rock argentino (La historia detrás de cada canción).

Las devoluciones de los músicos, en general, nunca hablan de un método sesudo. Tampoco de una receta o alguna clase de premeditación y alevosía. Casi todas las respuestas del libro giran alrededor de casualidades y envoltorios de energías dispersas.

Gustavo Cerati y el hit: Gustavo Cerati y el hit: «‘De música ligera’ fue uno de los temas más instantáneos que tuvimos con Soda», dijo.Consultado por Maitena, Gustavo Cerati se refirió a De música ligera diciendo que fue «uno de los temas más instantáneos que tuvimos con Soda Stereo. Fue llegar a la sala, empezar a tocar y que saliera el riff».

Sobre Viento dile a la lluvia, indudable hit de Los Gatos, Litto Nebbia contó: «En una terraza lo hice. Surgió de una. Música y letra juntas. Para la época, y para un grupo de adolescentes de pelo largo, era una canción muy rara, porque es muy tranqui. ¡Hasta debe ser la primera canción melódica de rock que es un hit!».

Sola en los bares, de Man Ray, según Hilda Lizarazu, «nace desde el azar, en un colectivo de la línea 151». ¿Y Hacelo por mí de Attaque 77? Ah, todo fue rápido, abrupto y vertiginoso. «No entendíamos demasiado. Eramos muy chicos y éramos gente de laburo. Lo nuestro era instintivo», contestó Ciro Pertusi, el cantante de entonces.

La historia de «Campanas en la noche»

La canción de Los Tipitos tiene una historia y una leyenda. Así como Spinetta se acercó a un tal Artaud, acá debemos empezar citando la lectura de uno de los maestros universales del relato corto. En 1845, Edgar Allan Poe escribió El Cuervo, donde retrata la melancolía de esperar que sufre un joven por la pérdida de su amada.

En 2004, Los Tipitos golpean las puertas del cielo comercial con Campanas en la noche, inspirada en Poe y en la melancolía de una mente también alborotada por el ritmo.

Canten mientras leen:

Esperar que ella vuelva y me diga…/Acá estoy mi amor/No existe el olvido/Acá estoy mi amor de vuelta/He venido/¿Lo puedes creer?/No existe el olvido mi amor/No existe…

La verdad de Campanas…, según Walter Piancioli, su autor, tiene que ver con una letra y una música que aparecieron por separado y se unieron en el lugar y el momento indicado.

Resulta que Piancioli estaba leyendo Ser escritor, de Abelardo Castillo, donde uno de los protagonistas fundamentales de la literatura argentina del siglo XX propone lo siguiente: si a uno le gusta un cuento, reescribirlo en forma de poesía es una magnífica idea. OK, dijo el bueno de Walter y se puso a pensar en una manera de reversionar a Poe.

La letra de la canción, entonces, vendría a ser la reescritura de El Cuervo. Piancioli, al parecer, lo hizo apelando a un lúdico ejercicio de memoria emotiva, tratando de atrapar las escenas y los hechos que recordaba de la lectura. Después vinieron las secuencias de acordes. El resto es contenido exclusivo y autobiográfico del cantante.

«Una cuestión que te excede completamente», dice con palpable modestia en relación al tema. «Cuando uno hace canciones como esa, en ningún momento piensa que puedan significar lo que hoy significan. No se te ocurriría nunca. Es más, creo que si lo pensás, no la terminás de componer por el vértigo que te da».

En otra entrevista señaló: «Uno siempre tiene la ilusión, porque esa es tu zanahoria. Pero lo que no pensás es que una canción determinada va a ser lo que después fue». Y repite como en un estribillo: «Mucha gente que conoce Campanas en la noche no sabe quiénes somos«.

«Campanas en la noche» tuvo como inspiración «El Cuerveo», de Poe y una lectura del escritor Abelardo Castillo (foto). Los Tipitos existen desde el lejano 1994. Diez años tardaron en sonar en las radios. Desde entonces lo siguen haciendo con Brujería, Silencio y, claro, Campanas en la noche.

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