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jueves, 1 diciembre, 2022

“Casados con hijos” y el debate por los límites del humor

El elenco de “Casados con hijos” visitó “La peña del Morfi”. Florencia Peña, Guillermo Francella, Marcelo De Bellis, y Darío Lopilato se hicieron presentes con motivo de la vuelta de la serie en versión teatral, que se estrenará en enero de 2023. Pero no estuvieron todos los integrantes del histórico elenco:, ya que Luisana Lopilato se encontraba en Canadá teniendo a Cielo, la cuarta hija con Michael Bublé; y Érica Rivas ( Maria Elena Fuseneco, en la serie) será reemplazada por Jorgelina Aruzzi, porque no estaba de acuerdo con los chistes de la serie, los que calificó de “machistas”.

Justamente esos mismos chistes por los que Rivas se bajó de la obra serían claves para la historia. Y es aquí donde el anuncio de la pronta llegada de la adaptación de la exitosa sticom para las tablas reabre el debate sobre hasta dónde debería tener permitido llegar el humor. Para algunos, la manera en la que Pepe trata a su esposa Moni (el personaje interpretado por Peña), y a las mujeres en general, es extremadamente machista. Pero, para otros, es justamente parte del éxito de la serie. Por eso es que, luego de una serie de desacuerdos con la producción, Rivas decidió retirase del proyecto: ella dice que “la echaron por hinchapelotas”, y la producción que “se fue porque no estuvo de acuerdo con las condiciones”. ¿Debería “Casados con hijos” hacer cambios para aggiornarse a la actualidad? ¿Quién define cuál sería el límite del humor en la ficción?

Fiel a su estilo, Florencia Peña dio su punto de vista: “Se habló tanto de cómo van a hacer ahora ‘Casados con Hijos’ con la deconstrucción. Es como si vos agarraras a ‘Los Simpson’ y quisieras que Homero no sea Homero. Homero es Homero, y es una crítica también”. Inmediatamente la secundó Francella. “Si harías ‘El Chavo’ hoy van a decir: ‘¿Cómo le van a pegar a un nene en un barril?’ ¡Y es ficción!”, afirmó el actor. En la misma línea piensan desde la producción.

Pero la discusión comenzó a gestarse cuando empezaron a manejar la idea del proyecto teatral. “Me cuesta mucho ver qué se va a hacer. Es algo que me preocupa. No solo por mi personaje, sino por toda la serie. ¿De qué nos reímos? Estábamos amparados por un paradigma, ahora que eso cambió es raro. Hay que ver qué se va a decir. Eso me preocupa”, planteaba entonces Rivas, a pesar de que ella también había dicho que sí a la propuesta, al igual que el resto del elenco. Pero el problema habría surgido cuando ella propuso cambiar algunos chistes del guión.

“Me sacaron de las fotos de promoción, de la marquesina del teatro que ya estaba lista. Y lo hicieron por Whatsapp a la vez que hacían público un mail privado. Mirá lo que es el pacto de hombres, porque se lo mandé a hombres –los productores, los guionistas (Axel Kuschevatzky y Diego Alarcón) y el director (Francella) eran todos hombres- después de haber hablado con todos y cada uno. (…) Yo quería estar, ocupar ese espacio, que esté mi personaje ahí, ver qué le pasaría ahora (…) Me tuve que morfar que me digan “feminazi”. Y yo soy la loca, histérica, la diva”, denunció Rivas en una entrevista.

Contraponiéndose las críticas de Rivas sobre el machismo de Pepe Argento, el productor y guionista de la serie, Kuschevatzky afirmó que “en ‘Casados con hijos’ a los machistas siempre les va mal. Cada vez que los machistas querían ganar les iba mal, las mujeres son las que dominan la situación: no los varones”.

La licenciada en Comunicación Social Sofía Castillón sostiene que “no se debe legislar sobre el humor”. “No creo que seamos una mejor sociedad porque evitemos algunos temas en escena. Me parece más importante ver qué dice la gente luego de ver esa ficción. El problema existe, y va a seguir existiendo, ya sea que lo veamos representado o no. Pero hay que ver, ¿incomoda? ¿provoca risa por incomodidad o por complicidad? Eso me parece interesante de pensar”.

Según la profesional, hay diferencias entre ficción y realidad. “Claro que la ficción interpela realidades existentes, pero no estamos viendo la realidad, y en el humor las representaciones son exageradas. Quizás, en el acto de sentirnos incómodos de ver lo grotesco de esa representación hay cierto reconocimiento del problema. Como decir ‘mejor riámonos en la ficción de esto y no en la realidad’. Por otro lado, si la gente se siente incómoda por ver cómo se representa algo en una obra, ya sea por machistas o anticuadas o lo que sea, entonces el juicio social va a pesar, sostiene. Y reflexionó: “Es más interesante ver qué pasa con quienes miran que pensar si debemos verlo o no. Ver si la lectura que se hace de eso se actualizada o es la misma”.

Habrá que esperar que dice el público al respecto en enero de 2023, si decide acompañar a los Argento como lo hace en televisión o les da vuelta la cara.

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