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San Fernando del Valle de Catamarca
jueves, 11 agosto, 2022

La calidad del servicio eléctrico en el área metropolitana seguirá deteriorándose

La regulación de las empresas de distribución de electricidad bajo jurisdicción federal (Edenor y Edesur) es una regulación por incentivos que funciona(ba) de la siguiente manera: el regulador (ENRE) fijaba los objetivos de calidad de ambas empresas (cantidad y duración promedio de los cortes de servicio) y solicitaba a ambas empresas las inversiones que necesitaban hacer para cumplir con dichos objetivos de calidad. Una vez analizadas y aprobadas dichas inversiones, se calculaban las tarifas (mínimas) que les permitían a dichas empresas prestar el servicio cumpliendo con las metas de calidad establecidas por el regulador obteniendo al mismo tiempo una rentabilidad razonable sobre su inversión como lo establece la ley marco regulatorio 24.065.

Una vez aprobados los cuadros tarifarios, las inversiones a realizar, y establecidas las metas de calidad, las empresas prestaban el servicio sabiendo que si no cumplían con las metas de calidad fijadas por el regulador iban a tener que pagar multas proporcionales a los desvíos entre los índices de calidad reales y los objetivos. Es decir, a mayor cantidad y duración de cortes con respecto al nivel objetivo, mayores las penalidades que las empresas debían pagar, no al ENRE, sino a los propios usuarios que eran los que sufrían los cortes, a través de bonificaciones en sus facturas mensuales.

De esta manera, las empresas invertían mejorando la calidad del servicio para evitar tener que pagar multas. A mayor inversión, menor cantidad y duración de cortes y menos multas, y viceversa, a menor inversión, mayor cantidad y duración de cortes y mayores multas. En otras palabras, el sistema fue diseñado de forma tal de que hubiera un incentivo a invertir en una mejora continua en la calidad del servicio.

La clave aquí es que para que la regulación por incentivos funcione, las cuatro variables mencionadas (tarifas, multas, inversión y calidad de servicio) tienen que estar bien calculadas y ser consistentes entre sí. En otras palabras, la regulación es un mecanismo de cuatro engranajes que tienen que girar todos a la misma velocidad, de lo contrario la máquina deja de funcionar. Las tarifas, las multas, la calidad del servicio y las inversiones son los cuatro engranajes que tienen que girar sincrónicamente para que la máquina avance y no se detenga. Si las tarifas no remuneran adecuadamente la inversión, las empresas dejarán de invertir, bajará la calidad y habrá muchas multas. Pero los usuarios queremos servicios de calidad, no bonificaciones por cortes.

La adecuada calibración de estos cuatro engranajes (tarifas, calidad, inversión y multas) durante la gestión 2015-2019 permitió una mejora sustancial en la calidad del servicio con reducciones en la cantidad y duración promedio de los cortes de un 40%.

Qué está pasando hoy?

En diciembre del 2019 se tomaron varias decisiones que alteraron el delicado equilibrio que los cuatro engranajes de la regulación eléctrica deben mantener entre sí para que la calidad del servicio mejore en el tiempo. No solo se suspendió la actualización por inflación de las tarifas de distribución y transmisión sino que también se suspendió la actualización por inflación de las multas por calidad de servicio. Esto sumado al deterioro macroeconómico con un salto de más de 3 veces en el tipo de cambio con el dólar y una inflación acumulada de más del 100% alteraron por completo los incentivos de las empresas a invertir.

Los ingresos tarifarios de las compañías fueron congelados así como las multas a pagar por una deficiente calidad del servicio y el costo de inversión en materiales y comunicaciones subió en línea con el dólar. Todo esto sin alterar los objetivos de calidad de las empresas. Al encarecerse la inversión y abaratarse las multas era cuestión de tiempo hasta que las empresas decidieran dejar de invertir degradando la calidad del servicio, aceptando además pagar las multas que ahora son relativamente mucho más baratas que las inversiones.

En síntesis, debido a las medidas adoptadas, sumadas al deterioro macroeconómico que encarece la inversión y abarata las multas, la ecuación que minimiza los costos para las empresas hoy es: inversión nula, muchas multas y calidad de servicio en caída libre. Era cuestión de tiempo.

El autor es economista. Ex presidente del directorio del ENRE

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