12.1 C
San Fernando del Valle de Catamarca
jueves, 7 julio, 2022

La Volpe, más allá de las polémicas: de la admiración de Guardiola a la idea suya que practica el mundo

A Ricardo La Volpe se lo reconoce fácil por las polémicas, la reciente con Oscar Ruggeri por ejemplo, o el insólito campeonato que perdió como técnico de Boca. También se lo puede recordar como integrante del plantel campeón del mundo en 1978, militancia que suele agitar esas polémicas.

Todo eso es más que conocido. En cambio no se resalta su claro aporte al fútbol actual. La salida desde el fondo lleva su sello. “La salida lavolpiana”, según explica su máximo difusor en los equipos que dirige, un tal Pep Guardiola. Una salida jugando desde el fondo que ha adoptado la mayoría de los equipos del mundo, con éxito desparejo y con implementación a veces suicida por falta de calidad técnica, entrenamiento o simplemente porque no se entendió cuál su objetivo.

Es más que famosa la charla de once horas que Guardiola y Marcelo Bielsa protagonizaron en octubre de 2006. No tanto que en aquella visita el catalán, antes de largarse a su exitosa carrera como entrenador, se entrevistó además con César Menotti y con Ricardo La Volpe.

Guardiola los admiraba a los tres: había hecho un paso fugaz como jugador de Dorados de Sinaloa (entre diciembre de 2005 y mayo de 2006) y en el Mundial de aquel año había sido muy elogioso con el México de La Volpe.

La Volpe durante un entrenamiento en Boca. Foto Jorge Sánchez/Archivo Clarín

Y lo firmó en una columna para el diario El País. “Pero La Volpe obliga a otra cosa. Obliga a salir jugando, que no es otra cosa que jugadores y pelota avancen juntos, al mismo tiempo. Si lo hace uno solo no hay premio, no vale. Han de hacerlo juntos. Como lo hacen los novios cuando salen juntos”.

Casi dos años después, cuando asumió como técnico del Barcelona, aprovechó la presencia de Rafa Márquez en el equipo para completar sus conocimientos sobre lo que él llamó “la salida lavolpiana”.

Guardiola se definió a sí mismo con un ladrón de ideas. Su ADN tiene marcas indelebles de Johan Cruyff, quien consideraba imprescindible que sus defensores tuvieran buen pie, pero también de Louis van Gaal. Es la escuela holandesa, desde Ruud Krol hasta Ronald Koeman y hoy Stefan de Vrij. La pelota es la herramienta.

Cuando Pep tuvo su primera pretemporada con el Barcelona, en Escocia, le explicó al arquero Víctor Valdés su idea. El arquero contestó: “Para eso es necesario que los centrales quieran la pelota”. “De eso me ocupo yo”, le dijo el técnico y luego convocó a Carles Puyol. Con el capitán fue directo: “Si no puedes hacer esto no puedes jugar en mi equipo”.

La Volpe, histriónico, fiel a su estilo. Foto EFE/Sáshenka Gutiérrez

Hoy casi todos los equipos del mundo salen jugando desde el fondo, es el cambio más importante que ofrece el fútbol en los últimos años. Cuando en 1992 cambió la regla y los arqueros ya no podían agarrar la pelota con la mano tras un pase de un compañero la primera reacción fue que rechazaran y se sacaran el problema de encima.

Primero, los arqueros tuvieron que mejorar su pegada también con la pierna menos hábil; ahora están obligados a saber jugar. Nada nuevo en Holanda, esa era una de las principales virtudes de Jan Jongbloed, el arquero de la Naranja Mecánica, subcampeona mundial en 1974 y 1978.

La selección de México que dirigía La Volpe lo hacía casi sin fallas, con una defensa de tres centrales. En aquel Mundial de 2006, Argentina necesitó de una bomba de Maxi Rodríguez para ganarle.

La Volpe, al fondo, sufre el gol de Maxi Rodríguez en el Mundial de Alemania. Foto AP

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Mas noticias
NOTICIAS RELACIONADAS