9.9 C
San Fernando del Valle de Catamarca
lunes, 4 julio, 2022

El GP de México, el circuito que Ayrton Senna odiaba: “Esta pista es un infierno”

Con el pronóstico de Toto Wolff, el jefe de Mercedes, de una lucha entre Max Verstappen y Lewis Hamilton por el título parecida a la de los años de rivalidad de Alain Prost y Ayrton Senna, la Fórmula 1 retorna en México, un país al que regresó en 2015 tras una ausencia de 23 años y que está conectado fuertemente con el piloto brasileño. Allí, el tricampeón del mundo ganó, se subió al podio, abandonó y también protagonizó temibles accidentes que lo impulsaron a calificar de “infierno” la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez, declaraciones que motorizaron que la de 1992 fuera la última carrera de la segunda etapa de la F1 en tierras aztecas.

La aventura de Senna en México comenzó con un podio (3°) en aquel 1986 de la primera vuelta, después de 16 años y un terremoto que había destrozado la Ciudad de México. Pero siguió con la pelea con los comisarios de pista y un abandono en la vuelta 54 al año siguiente que comenzó a romper la relación idílica que el público tenía con el brasileño.

Aquel día, recordado porque la edición del Gran Premio tuvo que dividirse en dos debido a un accidente en el que las llantas de protección bloquearon la pista, el piloto de Lotus quería continuar en carrera y los encargados de la seguridad del circuito, sacarlo de una zona peligrosa, lo que desencadenó una reacción desmedida de quien sería campeón en 1988, 1990 y 1991: se bajó del auto y empujó y pateó a uno de ellos antes de volver caminando a los boxes.

Reacción insólita. Ayrton Senna y el Gran Premio de México 1987. Captura video

Como piloto de McLaren y mentalizado a ser el número 1 del mundo, Senna retornó al Autódromo Hermanos Rodríguez como favorito, después de dos triunfos en las primeras pruebas de la temporada. Pero fue escolta del ganador Alain Prost, su todavía afable compañero y responsable de haberlo llevado al equipo sin imaginar lo que ocurriría poco después en la competencia de ambos por ser campeones.

En una situación similar llegó en 1989, como ganador del último Mundial y de las anteriores dos presentaciones, en San Marino y Mónaco. Y, finalmente, se dio el gusto de sumar su única victoria en México, además de su 33° pole position, igualando el récord que tenía Jim Clark. Aunque una bandera roja por el accidente del italiano Stefano Modena detuvo su marcha triunfal, al volver a acelerar a fondo el brasileño no soltó la punta hasta ver la bandera a cuadros, por delante de Riccardo Patrese (Williams) y Michele Alboreto (Tyrrell).

Pudo haber ganado una vez más en México pero la pinchadura del neumático trasero derecho de su McLaren así se lo impidió en 1990, cuando se produjo quizás la persecución y el adelantamiento más vibrante de la historia entre Prost y Senna. A aquel 24 de junio, Senna llegó con 31 puntos en el campeonato, 19 más que su compañero Gerhard Berger y a 14 del francés, que ya se había ido a Ferrari.

Los organizadores lo habían recibido con una torta por su GP número 100 y el paulista, pese a largar desde el tercer lugar, no tardaría en tomar la delantera de la carrera con el objetivo de acumular su cuarta victoria en seis presentaciones. Pero la persecución de los autos rojos de Prost y Nigel Mansell, sumado al deterioro de los neumáticos del McLaren del brasileño -que había decidido no pasar por boxes- provocaron el adelantamiento del francés en la vuelta 60, el del británico unas curvas más tarde y el abandono de Senna tres giros después, cuando solo le quedaban seis a la competencia.

“Fue el tipo de carrera en el que salgo del auto y me dejo el casco durante un buen rato, de manera que nadie pueda ver mi cara”, dijo envuelto en la decepción del abandono, el segundo de los tres que acumuló en México, de una temporada que culminó con aquella recordada definición escandalosa con Prost en Suzuka.

A su aventura en México, en cambio, le quedaban varios capítulos. No es, sin embargo, el podio (3°) de 1991 lo que se recuerde de él sino aquellos accidentes que lo convirtieron en el crítico número 1 del Autódromo Hermanos Rodríguez.

Ayrton Senna y el Gran Premio de México 1992. Captura video

No era inmortal: la vulnerabilidad de Senna, expuesta en México

Los flashes estaban sobre él; los reporteros lo perseguían. Ayrton Senna había llegado al Gran Premio de México de 1991 tras lastimarse mientras practicaba esquí acuático en Brasil. El 14 de junio, dos días antes de la carrera y una semana después de aquel accidente doméstico del que había salido ileso aunque con diez puntos en la cabeza, la curva peraltada del circuito azteca -sumado a la mala condición del asfalto- fue su principal enemiga en la primera sesión clasificatoria.

“Si saco en carrera la misma cantidad de puntos que tengo en mi cabeza estaré muy satisfecho”, había comentado jocosamente el campeón antes de señalar que su casco tenía una conformación especial para evitar mayores molestias. Pero la sonrisa se le borró poco después, cuando se puso el McLaren de sombrero.

El incidente se produjo a solo tres minutos del final de la tanda, cuando el brasileño procuraba avanzar desde el tercer lugar que ocupaba. “En el intento de bajar el tiempo de los Williams, Senna exigió a su auto y éste dio origen a un violento despiste en la curva peraltada que precede a la recta principal en instantes que marchaba aproximadamente a 250 kilómetros por hora. Como consecuencia del mismo , el McLaren impactó contra las vallas de contención, para inmediatamente volcar, y quedar detenido en la arena con Senna en su interior. En tan incómoda posición permaneció el brasileño durante varios segundos, hasta que los encargados de seguridad consiguieron rescatarlo de su McLaren, seriamente destrozado, especialmente en su parte trasera”, consignó Clarín en su crónica del día siguiente.

La crónica de 1991, cuando Senna se accidentó por primera vez en los Autódromo Hermanos Rodríguez.

Sentí pánico solo de pensar que la gasolina que se derramaba sobre mi espalda podría incendiarse. Estaba apretado, incapaz de moverme y tenía problemas para respirar. Fue como sacar un conejo de su madriguera”, reconoció luego en sus memorias sobre un fin de semana en el que, pese al accidente y el destrozo de su auto, no sufrió heridas considerables, pudo disputar la carera y acabar tercero.

Mientras otros pilotos, como Nelson Piquet, reconocían que “la pista está un poquito desnivelada”, pero resaltaban que “es muy rápida”, el accidente de Senna provocó que el peralte de la curva de 180 grados, una de las más veloces y peligrosas del mundo, fuera rebajada a 90 grados a la derecha, por lo que se esperaba que la carrera de 1992 fuera más lenta que los años anteriores.

Eso, sin embargo, no le evitó un nuevo accidente a Senna, que esta vez no dudó en dar unas declaraciones durísimas en contra del Autódromo Hermanos Rodríguez.

“¡Esta pista es un infierno!”

1992, el accidente más grave de Senna en México. Tras ese episodio, el brasileño criticó duramente al trazado, que dejó la F1 al año siguiente.

El segundo accidente de Senna en México se produjo el viernes 3 de abril de 1992, en el minuto 22 de la tanda clasificatoria. Había tomado la salida de la zona de las eses con su McLaren cuando se despistó, hizo un trompo y golpeó el lateral izquierdo de su auto contra una valla de contención a unos 183 km/h.

“Como consecuencia del tremendo impacto, el auto quedó con importantes destrozos, especialmente en su parte delantera. Por su parte Senna, que no perdió en ningún momento el conocimiento, intentó salir pero no logró inmediatamente su propósito al quedar atrapadas sus piernas. Esto motivó la intervención de los asistentes de seguridad, quienes tras colocarle inicialmente un collar ortopédico (pues el brasileño se quejaba de dolores en el cuello) y una máscara de oxigenó lograron rescatarlo tras nueve minutos de trabajo“, señaló la edición del diario Clarín del sábado 4.

Los primeros estudios, realizados en la clínica del circuito, determinaron que tenía “una fuerte contusión en la pierna izquierda” pero no lo descartaba para la carrera. De hecho, el sábado el brasileño participó de los entrenamientos y de la clasificación, en la que fue sexto y se aseguró un lugar en la final. “Afortunadamente el accidente quedó como un gran susto superado por esta felicidad de volver a estar en la pista”, dijo antes de la competencia, donde escaló hasta el tercer peldaño pero abandonó en la vuelta 11 por problemas en la suspensión.

Correr en México es verdaderamente peligroso. ¡Esta pista es un infierno! No es normal volver a esta pista año tras año sin realizar un mínimo de trabajo”, dijo un Senna furioso. No hubo un año más. México, acorralado también por el dinero que debía pagar por los derechos, dejó el calendario por 23 años.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Mas noticias
NOTICIAS RELACIONADAS