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lunes, 4 julio, 2022

Ed Gein, el asesino serial que inspiró a los personajes más famosos del cine de terror: de Norman Bates a “El loco de la motosierra”

El Carnicero de Plainfield fue uno de los homicidas más conocidos del siglo XX. La relación que tenía con su madre y los “trofeos” que guardaba en su granja fueron las musas de algunos papeles icónicos del género.

Ed Gein fue el asesino que inspiró a varios icónos del horror. Entre ellos, Leatherface, de “El Loco de la Motosierra”, y Norman Bates, de “Psicosis”. (Foto: AP / Instagram)

Pueblo chico, infierno grande. A principios del siglo pasado, Plainfield era un lugar donde vivían apenas 700 personas. Ubicado en Wisconsin, el paisaje rural parecía salido de un calendario: grandes molinos, extensas plantaciones y granjas separadas entre vastas hectáreas. Eso que conocemos como la “América profunda”. Todos sus habitantes creían que se conocían, nadie desconfiaba de nadie. Las puertas estaban abiertas de par en par, los chicos jugaban en cualquier parte. Pero ese sitio donde reinaba la tranquilidad fue la cuna del terror.

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El residente más tristemente célebre de esos pagos fue Ed Gein, que cometió crímenes tan aberrantes que se convirtió en la musa de los asesinos más icónicos del cine: Norman Bates, de Psicosis (1960); Leatherface, de El Loco de la Motosierra (1974); Buffalo Bill, de El Silencio de los Inocentes (1991); en gran parte a Patrick Bateman de Psicópata Américano (2000); y un sinfín de killers de clase b. Sin embargo, las matanzas y los saqueos del ‘Carnicero de Plainfield’ superan a cualquier ficción.

Lo que encontró la policía cuando entró a su propiedad en noviembre de 1957 no cabe en la cabeza de ningún cineasta o escritor. En la planta baja se encontraba el horror: tazas y ceniceros hechos con cráneos humanos, un cinturón construido con pezones de mujeres, muebles tapizados con piel humana, máscaras realizadas a partir de rostros y el cuerpo destripado de su última víctima. Pero esa colección no fue lo único que inspiró a la cultura pop. La otra parte de su personalidad se reflejaba en la planta alta.

Cuando se subían las escaleras, ya no había desorden ni suciedad. Las cosas relucían porque ese lugar era sagrado para el asesino. Había cuidado celosamente cada detalle porque esa era la habitación de la mujer de su vida: Augusta, su mamá. Ella era una fanática religiosa que veía a los hombres como seres despreciables y a las mujeres como la encarnación del mal. Por ese motivo no dejaba que sus hijos interactuasen con otras personas, quería mantenerlos por la senda del bien…

Algunos de los elementos que construía Ed Gein. (Foto: AP)

Varios artículos sostienen que Ed tenía complejo de Edipo. Incluso, aunque no está confirmado, la teoría que sobrevuela es que asesinó a su hermano Henry porque era el único que objetaba el lazo que tenía con su madre. Ya sin nadie que lo cuestione, él se dedicó a cuidarla y a cumplir con sus pedidos. La relación no prosperó como imaginaba porque Augusta sufrió una apoplejía apenas unos meses después y quedó paralizada. Otro ataque terminaría matándala un año más tarde.

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Los asesinatos que confesó fueron los de Bernice Worden, propietaria de la ferretería, y Mary Hogan, que atendía un bar en donde solía pasar el rato. Si bien detalló cómo profanaba las tumbas de mujeres que habían muerto recientemente para utilizar partes de su cuerpo como adornos, negó haberlas violado cuando las desenterraba. “Olían muy mal”, expuso. A pesar de que muchos sostienen que practicaba el canibalismo, nunca lo admitió.

Fue diagnosticado con esquizofrenia y derivado a un manicomio donde permaneció hasta su muerte el 26 de julio de 1984.

La relación entre Ed Gein y su madre: el vínculo que tomó Alfred Hitchcock para “Psicosis”

Alfred Hitchcock tenía un ego tan grande que su mayor éxito surgió casi como una broma. “¿Y si alguien talentoso hiciera un film de bajo presupuesto?”, se preguntó. Así que le pidió a Universal que compre los derechos de la novela Psicosis, de Robert Bloch. Esas páginas tenían como musa a las repercusiones que tuvo el caso Ed Gein: la idea de que el vecino puede ser el monstruo, pero sobre todo la relación edípica entre un asesino serial y su madre.

Anthony Perkins como Norman Bates en “Psicosis”. (Foto: Paramount)

La inspiración se volvería aún más evidente en Bates Motel, la serie que mostró cómo Norma Nate crió a su hijo Norman. Ella se encargó de trasladarle todas sus obsesiones y misoginia. Incluso, con el correr de los episodios, el incesto se transforma en el eje de la trama.

Leatherface y Buffalo Bill, fetichistas inspirados en el carnicero de Plainfield

El director Tobe Hooper cuenta que El Loco de la Motosierra (1974) se le ocurrió cuando estaba en un supermercado y se imaginó haciéndose camino entre la multitud con una sierra mecánica. Todo lo demás proviene del carnicero de Plainfield: la idea de que el aislamiento puede tener consecuencias terribles en un joven y la manía que tiene el protagonista con su granja de partes humanas.

Leatherface en una escena clásica de “El loco de la motosierra”. (Foto: Turbine)

Por otra parte, Buffalo Bill, el asesino serial de El Silencio de los Inocentes, también tiene mucho de Gein. Si bien el escritor Thomas Harris mezcló a varios asesinos famosos como Ted Bundy y Gary Heidnick, lo más escalofriante era que despellejaba a las mujeres que mataba para elaborar objetos con piel humana.

La violencia como fuente de placer: el yupi de “Psicópata Americano” que admiraba al granjero

Tanto en el libro Psicópata Americano como en su adaptación cinematográfica, el protagonista está más cerca de cualquier yupi de Wall Street que de un granjero de Wisconsin. Pero además de admirar a Donald Trump, él solía elogiar a Ed Gein.

Christian Bale en una escena de “Psicópata Americano”. (Foto: Universal Studios)

Mató indigentes, prostitutas, y compañeros de trabajo. Todo de una forma tan bestial como su admirado Ed Gein, a quien le atribuye que “se excitaba con solo pensar en una bella mujer clavada en un palo”. Sin embargo esa cita textual es errónea porque el autor de esa frase fue el asesino serial Ed Kemper, que mató a 10 mujeres -entre ellas su madre-.

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