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domingo, 25 septiembre, 2022

La dura historia de Jamel Herring: combatió en Irak, perdió a una hija y va por su cuarta defensa

¿Puede un boxeador tener miedo?

La pregunta ha sido formulada hasta el cansancio a cualquiera que haya subido al menos una vez a un ring. Pero los riesgos no solo acompañan a los pugilistas sobre esos cuadriláteros de entre 4,9 y 7,3 metros de lado. Bien lo sabe el estadounidense Jamel Herring, que este sábado expondrá su título superpluma de la Organización Mundial de Boxeo frente a su compatriota Shakur Stevenson en el State Farm Arena de Atlanta (transmitirá ESPN 2 desde las 23.30).

Demasiadas cosas le sucedieron a este campeón nacido hace 35 años en Long Island (Nueva York) como para enfocar sus inquietudes en lo que suceda sobre el ensogado. “Fui a la guerra en el extranjero, perdí a una hija, sufrí trastorno de estrés postraumático y depresión clínica, y soy padre de niñas autistas. Un oponente al otro lado del ring es la menor de mis preocupaciones. El boxeo es terapéutico”, explicó en junio de 2019 en su cuenta de Twitter.

El boxeo es parte de su vida desde la adolescencia. Para Herring, que durante su primera infancia había sido separado de su madre y había pasado 18 meses en un hogar de acogida, fue el plan B que puso en práctica cuando fue desplazado del equipo de básquetbol de la escuela secundaria por sus bajas notas y el que le permitió mejorar su rendimiento académico y desarrollar una carrera deportiva.

Ya era un prometedor aficionado cuando, poco antes de cumplir 18 años, se incorporó a la Infantería de Marina por recomendación de Stephen Brown, su gran amigo de la infancia, quien murió dos años después como consecuencia de un cáncer de pulmón. “Crecí muy rápido cuando me uní. Era un poco arrogante, un tipo duro con una gran carrera amateur en el boxeo, pero a los sargentos instructores no les importaba. Aprendí rápidamente que tenía que respetar a todos por igual”, contó en una entrevista en el diario británico The Guardian en septiembre de 2019.

Como miembro del Cuerpo de Marines, participó de dos misiones en Irak durante la segunda invasión a ese país encabezada por fuerzas estadounidenses. Durante la primera, cuando tenía apenas 19 años, su trabajo consistía en reparar maquinaria y equipos en la zona de combate de Faluya, 70 kilómetros al oeste de Bagdad. “Aprendí a apreciar la vida y a vivir cada momento porque el mañana no estaba garantizado. Hasta el día de hoy, aprecio las pequeñas cosas: el césped, el sol, tener agua limpia, lo que sea. Las aprecio después de haber estado en Irak”, afirmó en 2020.

Jamel Herring junto a un grupo de marines estadounidenses en Faluya (Irak).

Ya de regreso en su país y con el rango de sargento, se unió al Marine Corps Boxing, el equipo de boxeo de la Marina, con el que fue bicampeón del Torneo de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, subcampeón en los Juegos Militares Mundiales, campeón nacional y representante olímpico en Londres 2012. Todos esos logros le valieron ser incorporado en 2016 al Salón de la Fama del Boxeo de la Infantería de Marina, del que también forman parte ex campeones mundiales como Leon Spinks y Ken Norton.

De todos modos, esos años no solo le dejaron reconocimientos deportivos, sino también marcas en el alma. Padeció estrés postraumático y depresión como consecuencia de sus experiencias en Irak y en julio de 2009 perdió a su hija Ariyanah, de solo dos meses, debido a un síndrome de muerte súbita del lactante. Ahora tiene cinco hijos, de los cuales las dos más pequeñas, Jazmyne y Justice, padecen trastorno del espectro autista.

En diciembre de 2012, tras completar su servicio en la Marina y ya con 27 años, Herring debutó como boxeador profesional. En su 22ª salida rentada, logró el título superpluma de la OMB al batir por puntos el nipón Masayuki Ito en Kissimmee (Florida). Lo hizo el 25 de mayo de 2019, el día que su hija Ariyanah hubiese cumplido 10 años. Desde entonces realizó tres defensas exitosas. La última fue en abril de este año, tras superar un severo cuadro respiratorio que sufrió al contraer covid-19: noqueó al ex doble campeón mundial norirlandés Carl Frampton.

Este sábado tendrá una exigente prueba ante un joven que deslumbró en sus años de amateur y sobre el que el mundillo del boxeo deposita grandes expectativas. Ash-Shakur Nafi-Shahid Stevenson fue campeón de la categoría hasta 52 kilos en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nanjing 2014 y subcampeón olímpico en Río de Janeiro 2016 en la división hasta 56 kilos antes de saltar al profesionalismo en abril de 2017.

Jamel Herring y Shakur Stevenson fueron compañeros de entrenamiento. El sábado pelearán por el título superpluma de la OMB.

El púgil nacido hace 24 años en Newark (Nueva Jersey) tiene un récord perfecto en 16 presentaciones. En octubre de 2019, ganó el campeonato pluma de la Organización Mundial de Boxeo, que estaba vacante, al superar por puntos al californiano Joet González. Sin haberlo defendido, lo dejó vacante y subió a las 130 libras. En junio, ganó el título interino de la OMB, aunque lo hizo con una floja performance ante el ignoto namibio Jeremia Nakathila.

Ahora intentará quitarle el título regular a un hombre que fue su compañero de gimnasio años atrás y con quien tenía una cordial relación, que parece haber sepultado en los últimos meses. “No es mi amigo y no hablo con él fuera del boxeo”, sostuvo Stevenson en la conferencia de prensa del jueves, en la que montó un show de fanfarronería y palabras altisonantes, e incluso intentó arrebatarle (literalmente) el cinturón a su rival.

Herring, a quien apodan Semper Fi (Siempre Fiel, el lema de los Marines), se tomó las cosas con más tranquilidad y cortesía. “Esta pelea no es más fácil que cualquiera que haya tenido antes. Siempre respeté a Shakur, sé a quién me enfrentaré y no me tomo a nadie a la ligera”, aseguró el campeón, quien en diciembre finalmente podrá ver en pantalla grande su debut actoral: en septiembre de 2019 rodó una escena que integrará la remake del musical West side story (conocido en Argentina como Amor sin barreras), dirigida por Steven Spielberg, cuyo estreno se retrasó debido a la pandemia de covid-19.

Jamel Herring y Shakur Stevenson se enfrentarán este sábado en el State Farm Arena de Atlanta.

Pese a ser el campeón, Herring no es favorito para el duelo entre estos dos zurdos que son más boxeadores que pegadores. El monarca es más alto y tiene mayor alcance, pero también es 11 años mayor y ha tenido bastante más desgaste a lo largo de su carrera. Stevenson apelará a su muy buena técnica, su movilidad y sus grandes habilidades defensivas para buscar la corona en una categoría que tiene como principal exponente al mexicano Óscar Valdez, dueño de la faja del Consejo Mundial de Boxeo.

En la velada del sábado en el State Farm Arena de Atlanta habrá otros dos combates que atraerán parte de la atención por los apellidos de los protagonistas: Nico Ali Walsh, nieto de Muhammad Ali, realizará su segunda pelea profesional ante James Westley, mientras que Evan Holyfield, hijo del ex campeón mundial crucero y pesado Evander Holyfield, procurará extender su marca perfecta (ganó sus siete duelos) ante Charles Stanford.

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