Descubrieron una nueva especie de dinosaurio herbívoro que vivió en Río Negro poco antes de la caída del meteorito

0
9
descubrieron-una-nueva-especie-de-dinosaurio-herbivoro-que-vivio-en-rio-negro-poco-antes-de-la-caida-del-meteorito

Los restos de una nueva especie de dinosaurio herbívoro denominado “Menucocelsior arriagadai”, que tiene más de 70 millones de años, fue descubierto en una expedición que se realizó a 50 kilómetros al sur de General Roca en el Alto Valle de Río Negro.

La especie vivió la época previa al apocalíptico instante -hace 66 millones de años- en que una roca procedente del espacio exterior se estrelló contra la Tierra, poniendo fin a la era de los dinosaurios.

El equipo de trabajo encontró cientos de fósiles pertenecientes a toda una fauna y flora nueva para la zona; entre los que se destacan al menos cuatro tipos distintos de dinosaurios herbívoros de cuello largo denominados Saurópodos.

Un grupo de científicos descubrió restos de una serie de dinosaurios en Río Negro, entre los que identificaron una nueva especie: Menucocelsior arriagadai.

El hallazgo se realizó durante una expedición científica a cargo del paleontólogo argentino y explorador de National Geographic, Mauro Aranciaga Rolando, en octubre de 2018.

La expedición estuvo conformada por miembros del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (LACEV) del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN – CONICET) liderado por el paleontólogo Fernando Novas y la Fundación de Historia Natural Félix de Azara.

Entre los restos fósiles fueron identificadas “vertebras, costillas, elementos de los pies hasta osteodermos, una serie de enormes bloques de hueso que los animales portaban en la piel a modo de defensa”, y se estima que los animales alcanzaban entre los “8 y los 15 metros de largo”.

Vertebra de la cola de Menucocelsior después de ser limpiada en el museo. Ph: Mauro Aranciaga Rolando.

Los fósiles que serán resguardados en el Museo Patagónico de Ciencias Naturales dependiente de la Secretaría de Estado de Cultura de Río Negro, y según se informó el nombre de la nueva especie descubierta hace referencia a los “Menucos” que son enormes cuerpos de agua que están presentes en la zona.

Asimismo, el nombre se refiere al tamaño ya que “Celsior” en el idioma latín significa “grande”, y también hace referencia a la familia Arriagada, dueña del campo donde fueron encontrados los restos.

Un grupo de científicos del CONICET y la Fundación Azara descubrió restos de una serie de dinosarios en Río Negro, entre los que identificaron una nueva especie: Menucocelsior arriagadai.

Diversidad

Gracias a todos los huesos recuperados, pudo saberse que Menucocelsior pertenecía al grupo de los titanosaurios y que convivió con, al menos, otros tres tipos distintos de saurópodos.

Dos pertenecientes al grupo de los saltasaurios, siendo un ejemplar mucho más grande que el otro (y seguramente de una especie distinta) y otro al grupo de los aeolosaurios.

El paleontólogo Federico Agnolín, investigador del Conicet y miembro del LACEV y Fundación Azara, comparó las distintas faunas de saurópodos de Patagonia y encontró que Río Negro poseía una de las más diversas.

“Esto solo podría ser explicado, suponiendo que cada animal se alimentaba de manera distinta y, por ende, no competían entre sí por los alimentos”, detalló a través de un comunicado la Fundación Azara.

Finalmente, Jordi Garcia Marsà, doctor de Conicet, llevó a cabo un estudio de los osteodermos, y concluyó que al menos dos de estos animales portaban estos enormes bloques de hueso en su piel, para protegerse de depredadores como, por ejemplo, Niebla antiqua.

Las rocas donde fueron hallados estos fósiles datan de unos 70 millones de años, es decir, “un poco antes de la caída del meteorito” en términos geológicos. Esta gran diversidad de dinosaurios encontrada en la estancia de los Arriagada apoya al conocimiento previo que se tiene sobre los ecosistemas de finales del Cretácico.

Estos mismos no eran páramos estériles con enormes bestias temibles, como comúnmente se nos muestra en las películas. Si no bosques o selvas exuberantes repletas de plantas con flores, coníferas, helechos y que rebosaban de pequeños mamíferos, aves, serpientes, lagartos, dinosaurios y otros reptiles hoy extintos como los pterosaurios. Y que los dinosaurios, seguramente, eran animales activos, de sangre caliente, que portaban colores llamativos, que hacían rituales reproductivos e incluso cuidaban a sus crías.

Con información de Télam

DD

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA