Terminó la misión espacial de la actriz y el cineasta rusos: regresaron a la Tierra

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La actriz Yulia Peresild, el cineasta Klim Shipenko y el cosmonauta Oleg Novitskiy, todos de nacionalidad rusa, regresaron este domingo a la Tierra, luego de completar una misión que incluía la filmación, por primera vez en órbita, de algunos segmentos de la película “Challenge”.

La cápsula Soyuz que devolvió a la tripulación a nuestro planeta se desacopló de la Estación Espacial Internacional (EEI) a la hora programada, las 01.15 GMT del domingo, y tocó tierra a las 04.35 GMT, a unos 150 kilómetros al sureste la ciudad kazaka de Zheskangán, en la estepa de Kazajistán.

Peresild, de 37 años, y Shipenko, de 38, viajaron el pasado 5 de octubre desde el cosmódromo ruso de Baikonur hacia la EEI. Con ellos vuelve Novitskiy, quien estuvo más de seis meses a bordo de la estructura orbital e interpreta al cosmonauta enfermo en la cinta.

Según algunos indicios que trascendieron de la trama, una cirujana interpretada por Peresild es enviada a toda prisa a la estación espacial para salvar a un miembro de la tripulación que necesita una operación urgente en órbita.

El primer largometraje de ficción en el espacio, cuyo presupuesto se mantuvo en total hermetismo servirá de “experiencia”, indicó Shipenko, quien se encargó de la cámara, el maquillaje y la iluminación en el pequeño espacio del segmento ruso.

La actriz, el director y el cosmonauta ruso en conferencia de prensa, antes del viaje hacia el espacio. Foto AFP

“No tengo a nadie a quien pedir consejos, no tengo un camarógrafo a quien preguntar cómo filmar con la luz de una ventanilla”, comentó el cineasta antes de partir en el viaje de 12 días de duración.

Peresild y Shipenko, figuras del cine ruso, siguieron un entrenamiento acelerado para aprender a soportar la violenta aceleración del despegue y a moverse ante la falta de gravedad.

En abril, para el 60 aniversario del primer vuelo tripulado al espacio de Yuri Gagarin, una victoria simbólica de la Unión Soviética frente a Estados Unidos en plena Guerra Fría, Vladimir Putin proclamó que Rusia debía continuar como una gran potencia espacial.

Es que el país aún quiere involucrarse en el turismo espacial, que ha tenido una aceleración los últimos meses con los vuelos de los multimillonarios Jeff Bezos, estadounidense, y el británico Richard Branson.

El Soyuz MS-19, en el momento del despegue. Foto: Roscosmos Space Agency via AP

Según se detalló, siete astronautas permanecen a bordo de la estación orbital: los rusos Anton Shkaplerov y Pyotr Dubrov; los estadounidenses Mark Vande Hei, Shane Kimbrough y Megan McArthur; así como el francés Thomas Pesquet, de la Agencia Espacial Europea, y el japonés Aki Hoshide.

El viaje del “Capitán Kirk”

Este miércoles, William Shatner, quien interpretó al legendario Capitán Kirk de la serie Star Trek, se convirtió, a los 90 años, en la persona de mayor edad en llegar al espacio. Lo hizo en el segundo vuelo con pasajeros a bordo que completa la compañía del multimillonario Jeff Bezos, quien hizo el primer viaje el pasado mes de julio.

“Nunca imaginé eso, es hermoso, es suave, es puro azul, lo que ves abajo es luz y lo que ves allá arriba es la oscuridad total. Es la más profunda experiencia que tuve, no creo que pueda recuperarme”, dijo Shatner antes de cubrirse la cara con las manos para echarse a llorar. A su lado, Jeff Bezos, dueño de Blue Origin, lo abrazó.

Las imágenes fueron transmitidas en vivo por el canal que la compañía tiene en YouTube. Allí, se pudo ver a la pequeña cápsula aterrizar en medio del desierto de Texas con sus cuatro tripulantes en perfecto estado y luego de un viaje que duró 10 minutos y 18 segundos.

William Shatner junto a Jeff Bezos, tras el aterrizaje. Foto: AFP

El cohete New Shepard que lo trasladó, junto a otros tres pasajeros, está compuesto por un lanzador y una cápsula con diseño ultramoderno que se desprende en vuelo.

Propulsado de esa manera, va más allá de la llamada Línea de Kármán, a una altitud de 100 kilómetros, que marca el límite del espacio según la convención internacional. Los pasajeros pueden separarse de sus asientos y flotar durante unos momentos en gravedad cero.

Con información de agencias.

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