35.4 C
San Fernando del Valle de Catamarca
lunes, 5 diciembre, 2022

El Gobierno auditará que el trigo transgénico no se mezcle con otras variedades

Una comisión del Estado auditará al trigo HB4, la variedad transgénica tolerante a sequía que desarrolló la empresa Bioceres junto a investigadores del Conicet y de la Universidad del Litoral. Y se exigirán determinadas condiciones de procesamiento y destino de esos granos para evitar que se mezclen con semillas convencionales del cereal.

Los organismos públicos reguladores aprobaron que esta variedad se cultive desde el año pasado, pero dejaron la autorización comercial en forma condicional a la espera de un aval de Brasil, el principal cliente externo de este cereal para la Argentina.

El ministerio de Agricultura completó en 2020, durante la gestión de Luis Basterra, la triple evaluación que habían comenzado el Senasa (Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria) y la Conabia (Comisión Nacional de Biotecnología). Ensayos técnicos reflejaron que, en escenarios con escasez hídrica, como los que presenta esta campaña agrícola los trigos HB4 presentan rindes 11% superiores respecto de las variedades convencionales más sembradas.

La empresa Bioceres ha sembrado 55.000 hectáreas en esta campaña y ha afirmado que tras la cosecha no ingresará al circuito de ventas el volumen que obtenga. Pero en la cadena productiva y comercial del cereal temen que, al no haber autorización comercial de Brasil, desde ese país establezcan barreras fitosanitarias o paraarancelarias sobre las 20 millones de toneladas del cereal que se están produciendo este año en la Argentina. Así lo expresaron desde Argentrigo, la Fedración de Acopiadores y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

El presidente del CEC, Gustavo Idígoras, consideró que “la resolución va por el buen camino, tal como pedimos al ministerio, para que haya un sistema de control oficial”. Y agregó que “a la par de la intervención del INASE sobre las semillas, sería bueno sumar al Senasa, para el control de los granos“. Además, Idígoras pidió “garantizar que ninguna traza de HB4 se involucre en la cadena comercial” y en en ese sentido solicitó un “reporte mensual del sistema de control”. 

Voceros de Bioceres también lo consideraron como “un paso positivo. Desde hace 15 años trabajamos con cultivos regulados y vemos bien que el trabajo de esta comisión pueda llevar tranquilidad a todos los actores de la cadena”.

Desde el ministerio de Agricultura han manifestado “apoyo a los desarrollos tecnológicos nacionales”, y particularmente en relación a HB4, el ministro Julián Domínguez enfatizó que considera a “la biotecnología como herramienta fundamental para el avance del sector agrícola argentino”.

Con todo, ante las referidas inquietudes del sector privado, las autoridades consideraron oportuno tomar medidas superadoras de auditoría, a partir de lo cual el Instituto Nacional de Semillas (INASE) resolvió fijar plazos y exigencias de información y control a Bioceres.

Entre los requisitos, se fijó un plazo de 5 días para que Bioceres informe “el inventario actual de existencias en cada una de las plantas de procesamiento y/o lugares de almacenamiento con georreferencia de su ubicación; material clasificado, no clasificado, descartes y materiales de purga”, como también el detalle de lo sembrado en esta campaña”.

Respecto del material ya cosechado, por el artículo 3° de la resolución el INASE autoriza a Bioceres a “conservar hasta un 20% en calidad de semilla, debiendo identificar, en este caso, lugar de almacenamiento y condiciones del mismo, a fin de permitir su control y verificación”. Y obliga a desactivar el resto en un plazo de 10 días”.

En el caso de lo sembrado en esta campaña, se autorizará a conservar hasta la mitad del volumen cosechado.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Mas noticias
NOTICIAS RELACIONADAS